jueves, 13 de mayo de 2021

 

Educación Dominicana:

Un sueño o pesadilla para los de nuevo ingreso.

 


En los últimos años la educación en la Republica Dominicana ha tomado una gran connotación y esto debido a que a este sector se le ha otorgado, nada más y nada menos que, el 4% del producto interno bruto (PIB), una gran cantidad, cosa que en la historia del país no se había visto nunca. Según datos la República Dominicana ocupa el lugar 146 de 148 países con baja calidad de educación, sino es un récord, al menos es un mal promedio. Ahora bien, todos los esfuerzos que se hicieron para que este logro sea palpable era con el fin de eficientizar esta área, que de manera irónica está ocurriendo todo lo contrario, pues en la famosa prueba PISA quedamos muy mal parados. En las pruebas nacionales de lengua española, matemáticas, ciencias sociales y ciencias de la naturaleza, el 38% de los alumnos reprobaron, como decimos “se quemaron”.

Por otro lado, la actual crisis sanitaria que arropa el mundo ha empujado a nuestros docentes a chocar con una realidad, que, si bien para otros países era algo común, para este se ha convertido en un gran desafío “la tecnología”, que para nadie es un secreto que un porciento alto de docentes no sabe manejar, ni manipular los equipos tecnológicos, hecho que nos deja mucho que pensar.

Remontándonos al pasado, hace varias décadas la carrera docente en este país, era sinónimo de un trabajo considerado “malo”, muchos decidieron entrar a la misma en ese entonces porque para ello solo era un requisito tener algunos grados de escolaridad básica, para como dirían en el argot popular “engancharte a maestro” era cosa fácil, muchos claro esta lo hacían porque amaban y les apasionaba esta hermosas labor, ya que para esos tiempos todo era sumamente difícil llevar el pan de la enseñanza, pero no menos cierto es que se debe destacar que no en su mayoría de esos maestros solo lo hacían por necesidad.

En la actualidad, el ingreso al sistema educativo dominicano es sumamente difícil, esto se debe a que en las principales universidades del país, en su mayoría ofertan carreras educativas, y esto conlleva a que existan muchos jóvenes estudiando lo mismo, hecho que hace que tengamos muchos graduados de diversas áreas educativas, habiendo más  candidatos y menos puestos, además de que cada cierto tiempo se realizan los concurso de oposición, que según  la Ley General de Educación 66-97, es la única forma de entrar al sistema educativo dominicano.

Pero por si eso no fuera poco, los concursos pasados arrojaron que el 59% de los profesores que participaron en el Concurso de Oposición Docente que convocó el Ministerio de Educación para llenar las vacantes del sistema educativo, no reunieron el perfil requerido para impartir docencia en las escuelas públicas. De un total de 16,239 postulantes que se sometieron a las pruebas de razonamiento lógico y de competencia, 9,581 quedaron descalificados.  

Pero esto no queda ahí, para los miles de graduados que están en sus casas haciendo “nada”, pues porque si estudiaste educación en el ámbito laboral no son muchas las oportunidades que tienes con ese título, es un título solo con fines al área educativa o afín. Otro punto chocante es que se debe tolerar que el Ministerio de Educación contrate personal, en vez de convocar a un concurso, algo que no es del todo coherente con lo que dice la ley de educación. Además, de que si eres de los que ha ido a concurso y no lo has pasado, se te cataloga de “bruto” o “incompetente” porque como se busca “Lo mejor lo mejor” automáticamente te conviertes en todo contrario. Esto es algo muy frustrante para muchas personas que, si están preparadas y me consta. Para nadie es un secreto que las pruebas aplicadas en el pasado concurso de oposición del año 2019, fueron muy fraudulentas y se catalogaron a muchos participantes de no estar capacitados, que no leen, que no tiene la calidad necesarias, que la culpa es la universidades, en fin se buscaron muchas excusas, pero ninguna solución.

Por lo que quiero dejar un poco reflejado el sentir de muchos jóvenes que estudiaron educación, que se encuentran capacitados y bien formados, para dar lo mejor de sí, pero que lamentablemente no han tenido la oportunidad. Los siguientes son mis puntos para resaltar en cuanto al tema:

-Entrar a formar parte del sistema educativo dominicano, significa tener un mejor estatus social, un mejor estilo de vida, ser un ente productivo para la sociedad, muchos de quienes están en sus casas haciendo “nada” son personas que tiene mucho que dar.

-Es muy triste graduarte, en su mayoría con honores, esforzarse, trabajar duro, levantarte cada mañana para ir a la universidad, tener un título solo para engancharlo en tu casa.

-Que independiente del resultado en el concurso de oposición, esa prueba no define mi personalidad, tras no pasar el concurso, muchas personas entran en crisis y depresión, porque no es fácil estudiar algo que amas y no poder ejercerlo.

-No tenemos culpa de que el contenido que se imparte en las universidades, en su mayoría no tenga coherencia con lo que se hace en el plano áulico, eso debería someterse y revisarse.

-Las universidades que brindan las carreras educativas, debería de cada determinado tiempo o de tener una cantidad X de estudiantes graduados parar las carreras, para que no haya una sobre población de graduados.

 

 

 


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